Una de las cualidades que yo más valoro en las personas es la capacidad de "ponerse en los zapatos del otro", para poder ver las situaciones desde otro punto de vista.
Creo que eso le hace falta a los tomadores de desiciones, del mundo, de los países, de las ciudades, de las universidades, de las empresas, etc..
Qué tan diferente sería el mundo si en el momento de cambiar una norma, una ley, hacer una obra de infraestructura o robarse la plata de los impuestos, los tomadores de desiciones tuvieran claro que impacto va a tener su actuación en la vida de personas como ellos?
Lo primero que se me viene a la cabeza es pensar si Samuel Moreno hubiera decidido afectar todas las vías de la ciudad al mismo tiempo si el tuviera que aguantarse el trancón diario... pero existen muchas otras posibiliddes más por imaginar.
Anoche se me ocurrió una gran idea para arreglar el mundo: que tal si existiera una pasantía obligatoria para todos los que aspiran a tener un cargo alto de toma de desisiones, donde el futuro alcalde, gobernador, congresista, rector, ministro, etc.. tuviera la obligación de convivir con el sector de la población que se vea más afectado por sus futuras desiciones. Así, por ejemplo, el ministro de agricultura tendría que ir durante unos meses a trabajar en una parcela y producir lo que pueda de la mano de sus vecinos campesinos, antes de poder asumir el cargo. Cómo afectaría esta experiencia sus conocimientos y la toma de sus desiciones?
Y no vasta con que alguna vez en la vida haya estado en esas posición, porque desafortunadamente todos tenemos mala memoria y tendemos a olvidar.
Se me ocurre que sería una versión contemporánea de "Un cuento de Navidad" de Dickens. Será que es viable? Por lo menos de manera voluntaria?
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